viernes, 8 de febrero de 2008

Ese dulce sabor...

... que nunca olvidaré.

Ese veneno calentito que entra en nuestro sistema y poco a poco endulza todo hasta que nos hace sedientos, ese dulce sabor que nunca olvidaré.

Esa combinación de todo lo bueno, de todo lo gustado, de todo lo querido, ese sabor exquisito que nubla la mente y nos hace perdernos en nuestro ego.

Que nos vuelve niños por un momento mientras dura en nuestro paladar... es seguro que nunca lo olvidaré.

Calma relativa...


... o podría llamarse "Calma antes de la tormenta".

Hay momentos en la vida en donde los periodos de los sistemas circundantes se detienen y todo parece que está en calma, en silencio, como si no ocurriera nada.

Como si el universo nos diera la oportunidad de respirar, como en ese segundo antes de que los carros de la "montaña rusa" se precipiten hacia la primera pendiente.

Como cuando llega el ojo de la tormenta y uno sabe lo que le espera pero puede descansar, aunque sea por unos minutos.

Ahora todo está en calma y las decisiones tomadas esperan inseguras enfrentarse al destino para ver si cumplen con su fin.

Hoy descansaré en un sueño, en una ilusión de esperanza, en una pausa, por que se que de el porvenir no se nada, y la nada es brusca y tempestuosa.

El lugar perfecto...

... sería para algunos una cafetería, para otros un asiento en un cine, otros unas tablas de un escenario.

El lugar perfecto debe ser aquel lugar donde te sientas como dice el refrán: "como un pez en el agua". En donde podamos sentir como si flotáramos y un leve movimiento de nuestras extremidades alcancemos altas velocidades y grandes distancias, o simplemente nos detengamos en el espacio contemplando la belleza de la dinámica exterior, disfrutando de todas esas lindas sensaciones.

Para alcanzar la felicidad, y me refiero a la verdadera, uno debe de llegar a ese lugar perfecto, si se logra estar ahí entonces no habrá más lugares.

martes, 5 de febrero de 2008

Amor...

...todos saben que se siente pero nadie sabe exactamente que es. Podemos decir que es un sentimiento que nos impulsa a acercarnos a otra persona o a varias. Por que disfrutamos de su compañía y personalidad. Ahora también existe el amor a nuestro familiares que lo sentimos aún si no disfrutamos de su compañía y no nos guste su personalidad.

Por eso hay que identificar los tipos de amor, ¡ah! y separar el amor de la amistad que podrían compartir el mismo significado, sólo que uno es más intenso que el otro, también podríamos amar a un amigo, pero eso es algo distinto.

En la mitología Romana se conoce a Cupido, Eros para los griegos, una especie de angelito que con su arco y flecha dispara el amor a quien se le antoja. En realidad es un dios, el dios de los enamorados, hijo de los dioses de la Guerra y del Amor (Marte y Venus/Ares y Afrodita) quien crea conflicto entre los mortales dándoles lo que quieren pero muchas veces lo que no deben, de tal palo tal astilla, creando una especie de balance entre el amor y el odio, complaciendo a sus padres de alguna manera por igual.

Pero bueno, hablar del amor es muy difícil lo mejor es no hablar, lo mejor es sentir, amar hasta la locura, amar hasta la saciedad y ojala tengamos mucha sed para nunca dejar de hacerlo, y que importa si no es correspondido, sólo el sentimiento vale la pena. Eso si tampoco hay que amar a quien no merece amor. Para eso debemos tener una buena medida y es nuestro amor propio, nunca se puede dar algo que no tengamos, especialmente amor, debemos amarnos tanto que sintamos que no existe otra persona en el mundo mejor que nosotros mismos por que así, aunque no sea cierto, podemos dar un poco de ese amor que nos sobra.

Y es que analizando el amor muchos han llegado a miles de conclusiones: "el amor duele", "el amor es ciego", "el amor es eterno", "amor de lejos no es de pendejos", etc. Y todos tienen razón incluso aquellos que dicen que "el amor no existe", por que para ellos es verdad.

Lo importante se saber que el amor no lo es todo en la vida, pero tampoco podemos vivir sin él, ¿entonces que?.

Concluyendo pienso que es de vital importancia amar a quien queramos siempre y cuando ese amor sea merecido y aún más si es recíproco, si no, cuidado, por que podríamos terminar amando a quien nunca nos pueda amar igual, complaciendo así los gustos más macabros de Cupido y sus padres.

Yo con gusto tiraría la flecha, no ocupamos ayuda para enredarnos, lo hacemos muy bien sólos.