miércoles, 16 de enero de 2008

Arcoiris...

Todos saben lo que es un arcoiris, la ciencia lo explica como el efecto óptico producido por un rayo de luz que atraviesa una capa de humedad flotante o un prisma dividiendo ese rayo o haz de luz en una serie constante de colores, pero se suele decir que son siete por que son los que se pueden apreciar más fácilmente y además el resto son una derivación de los mismos, demostrando así que la verdadera luz blanca está fabricada mediante la superposición de una variedad de colores.

Aunque el fenómeno se puede reproducir de forma "artificial" por el hombre sin necesidad de tener muchos conocimientos científicos ni instrumentos complicados el verdadero y primer arcoiris es el que se ha producido cuando interviene el Sol cómo fuente de luz y los trazos de humedad en la atmósfera antes o posterior a un aguacero.

Normalmente los podemos ver luego de una gran tempestad, por eso existen relatos e historias sobre la fuente mágica o divina del arcoiris, desde el relato bíblico de Noé y el arca en donde al final del diluvio universal Dios crea el arcoiris como un recordatorio de la promesa de él para con el hombre de nunca más volver a destruir la tierra con un Diluvio (lo que no nos exenta de un cometa o algo peor, je, je.).

También está la creencia fantástica de que al final del arcoiris se puede encontrar un tesoro, ésto se da tal vez por que las gotas de lluvia cuanto más cerca se encuentran del suelo más presión atmosférica tienen sobre ellas haciendo que se achaten proyectando los colores con mayor intensidad, pero de todas maneras esa creencia mágica me trae a reflexionar sobre el asunto.

Por que me parece a mi muy bueno poder convertirse en el sol de alguien y poder pintar con un pequeño rayo de nuestra luz el mundo de ese alguien con infinidad de colores.

Yo aconsejaría: "Conviertete en el sol de alguien, es una gran experiencia, podrías pintar muchos arcoiris y al rato serás su tesoro".

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