La cuesta... es tediosa, pero aunque se soporta como todos los años, éste es diferente, por que al llegar a la cumbre, habrá terminado enero, y éste enero en particular no desearía que se acabe si no fuera por que es necesario.Si se acabara enero hoy, me ahorraría unos diez días de angustia, pero me perdería unos diez días de emociones. Ambas criaturas habitan juntas en éste mes, pero sólo una vivirá para contarlo.
¿Y por qué no te acabas enero?, ¿será que mi profundo deseo no te deja marchar y hace que tus días sean largos y pausados?, ¿será que mi necesidad, ansiedad y necedad hacen que el final de tus días se prolongue?
No es reclamo ni apuro, es duda... es meramente el deseo incontenible de conocer el porvenir, para calcular las fuerzas necesarias para el camino y para el fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario